viernes, 25 de febrero de 2011

Lista de favoritos para los Oscars:

Actor in a Leading Role
James Franco in “127 Hours”

Actor in a Supporting Role
Christian Bale in “The Fighter”

Actress in a Leading Role
Natalie Portman in “Black Swan”

Actress in a Supporting Role
Hailee Steinfeld in “True Grit”

Art Direction
“Alice in Wonderland”

Cinematography
“True Grit” Roger Deakins

Costume Design
“Alice in Wonderland” Colleen Atwood

Directing
“The Social Network” David Fincher

Film Editing
“The Social Network” Angus Wall and Kirk Baxter

Makeup
“The Wolfman” Rick Baker and Dave Elsey

Music (Original Score)
“Inception” Hans Zimmer

Music (Original Song)
“Coming Home” from “Country Strong” Music and Lyric by Tom Douglas, Troy Verges and Hillary Lindsey

Best Picture
“The King's Speech” Iain Canning, Emile Sherman and Gareth Unwin, Producers

Short Film (Animated)
“Day & Night” Teddy Newton

Sound Editing
“Inception” Richard King

Sound Mixing
“Inception” Lora Hirschberg, Gary A. Rizzo and Ed Novick

Visual Effects
“Alice in Wonderland” Ken Ralston, David Schaub, Carey Villegas and Sean Phillips

Writing (Adapted Screenplay)
“127 Hours” Screenplay by Danny Boyle & Simon Beaufoy

Writing (Original Screenplay)
“Inception” Written by Christopher Nolan

Es sólo una opinión!

domingo, 20 de febrero de 2011

Megamind: la soledad del villano


Ya me cansaba de escuchar que el cine está seco de ideas, que todos vuelven a repetir lo mismo y quién sabe qué más. Sin embargo creo, y esto no es nuevo, que en realidad se trata de un gran reciclaje de historias y que el problema reside, no en ese reciclaje, sino en cambio en el mal uso que se hace de él. Porque si se toma un clásico y se hace algo mediocre, entonces si estoy de acuerdo que el cine va en picada. Si en cambio se logra otra obra maestra a lo Nolan, entonces se ha hecho un buen uso. Sucede lo mismo con los remakes de películas asiáticas (algunos agregan europeas y otros gritan españolas): ¿es realmente necesario? Cuando todavía no se termina con el proyecto todos están en desacuerdo, pero cuando un Verbinski se alza con un The ring, todos comentan »oye, pero que buen remake«. De acuerdo, la mitad del planeta no está de acuerdo con esto, pero la otra sí.

Así me pasaba con Megamind. Pensaba que sería otra de las tantas historias relatadas sobre la lucha del bien y el mal, sobre capas de colores y super-poderes del planeta Krypton. Sin embargo me encontré con una verdadera reflexión sobre lo que significa pasar una vida en el mal y el camino que se debe recorrer para apartarse de él. Suena exagerado, sin embargo, es eso lo que cuenta Megamind.

(Lo siguiente revela algunos detalles "generales" de la película. Usted es libre de leerlo o no).

La primera parte resulta bastante cómica y podríamos calificarla como una de tantas historias de DreamWorks que, salvo pocas excepciones, resultan superfluas. Sin embargo, la película da un giro cuando el personaje principal, amo del Mal, se da cuenta que su vida es un gran absurdo al encontrar vacías sus acciones. (Trato de no adelantar nada, creo que no lo hago, en cambio estoy tratando el tema como algo muy general). Una de las tantas espectaculares frases lo resume de manera impecable: »He llegado a tenerlo todo y sin embargo no tengo nada«. La soledad y la tristeza que el personaje siente luego de haberse cansado de satisfacer sus gustos le hace pensar si realmente quiere seguir ensuciándose en ese lodo. Y no sólo eso, Metroman, el que en la primera mitad de la película es su antagonista, un egocéntrico superhéroe que toda su vida ha hecho el bien y así realzado su figura, se siente también cansado de esas acciones. El film no sólo nos presenta lo que es realmente malo, la ambición de poder, como algo deplorable, sino también aquello que en el bien puede convertirse en la autodestrucción de la persona, el egoísmo.

Se hace importante también destacar cuáles son algunos de los elementos que hacen cambiar a Megamind de parecer. Podríamos resumirlo simplemente con »el amor«, pero creo que eso hace que se caiga en lo general e incluso repetitivo de muchos otros films. Megamind decide cambiar cuando se da cuenta que nunca fue amado, y descubrir el atisbo de afecto de parte de otra persona y hacia esa otra persona, le hace reflexionar sobre sus acciones.

La película comienza siendo una descripción bastante banal de la lucha entre el bien y el mal pero concluye con reflexiones de cómo un ser malvado puede incluso cambiar y de cómo entre lo que parece bueno, puede haber una brisa de perdición y qué se necesita para poder apartarla.

Me quedo con algunas frases que, además de haberme causado mucha gracia, encierran varias verdades:

Metroman - Nadie atrapa a la justicia. ¡Es un ideal, una convicción!”
Megamind - Incluso la más arraigada convicción se oxida con el tiempo.
Metroman - ¡La justicia es de acero inoxidable!

- Lo sé, lo sé… Siempre sediento, jamás satisfecho. Comprendo pajarito con sombrerito; sin propósito, sin meta. No hay aspiraciones, no es… Cuál es tu aspiración… […]Sólo piensa: lo tenemos todo… y no tenemos nada. Ya no tiene chiste. (Megamind)

- Los héroes no nacen, se hacen (Roxi Ritchie).

- No se juzga un libro por su portada o una persona por su exterior (Roxi Ritchie).

- El destino no es la senda que se nos da, sino la senda que uno elige para sí mismo (Megamind).



jueves, 9 de diciembre de 2010

Invasión o el lado noir de Borges

La aguja no parecía moverse y el tiempo parecía pesar un poco más a medida que mi taza de té se enfriaba. El mouse pasaba de página en página intentando encontrar esa película de film noir que ahora a mi mente huye. Sin embargo, mis ojos cayeron en un enlace oscuro, taciturno por el clima frío de ese momento. El mismo dictaba: “Invasión – película de Borges”. Sentí el impulso de tomar la pepita de oro y no me resistí: me lancé directamente al misterioso enlace. Descubrí que se trataba de una película argentina del año 1969. Según explicaban, en aquella época los rollos originales en negativos habían sido robados e Invasión cayó en una especie de abismo no pudiendo ser recuperada y pasando a formar parte de la lista de leyendas cuya existencia se desmiente. Sin embargo en 1999, una copia en 35 mm en negativos fue encontrada en el archivo de la Filmoteca Buenos Aires. Gracias a esta, se reeditó una versión comercial que apareció al poco tiempo en dvd.

“Invasión” representó una especie de quiebre en el cine argentino. Sin duda alguna fue la primera y la última en su especie. Cine clásico, film noir, policial, de acción; sería difícil poder catalogar este trabajo en un género en concreto. Incluso sería más acertado relacionarlo con el cine fantástico o de ciencia ficción. Para no hablar sobre la nada, cabe aclarar que la película narra el asedio de una ciudad llamada Aquilea, que en realidad se trata de Buenos Aires, por cierto grupo de hombres vestidos de gabardina blanca. Su objetivo es instalar una torre de vigilancia en la cancha de fútbol para desde allí liderar el ataque en masa. Por el contrario tenemos al grupo defensor, un par de amigos vestidos de saco y corbata comandados por un anciano, Don Porfirio. Mucho misterio, calles desiertas y laberínticas, mucho tango y balas zumbando por todos los rincones. Es interesante dar una mirada a cada una de las historias de los personajes del grupo defensor: Moon, un arquitecto que va perdiendo la vista, Cachorro, el fuerte del grupo, Hilara, quien apareciendo como un cobarde al principio resultará decisivo ofreciéndose como víctima, o la relación entre Irene y el protagonista, su esposo, Julián Herrara, donde ninguno de los dos sabe que el otro pertenece a una organización secreta, porque Irene, también forma parte de un grupo, de otro…

Dirigida por Hugo Santiago, la película fue escrita por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. La adaptación al guión* cinematográfico corrió por parte de Borges y Santiago. Sin lugar a dudas, “Invasión” forma parte del cine argentino de culto y como me parece realmente importante rescatar un trabajo de este calibre, decidí compartirlo en el blog. Obviamente no existía ningún trailer por internet. Intenté realizar uno que es el que les dejo aquí abajo.

* Guión con tilde o sin tilde, según formes parte o no de la rebelión.


Invasión (1969) - Trailer from Matías Zemljič on Vimeo.

miércoles, 27 de octubre de 2010

“Buried” o cómo desenterrar el cine español


Hace ya varias semanas que vengo diciendo que quiero ver esta película y me pone como loco que todavía no aperezca en la lista de próximos estrenos de la cartelera local. ¡Pero es que puede pasar desapercibida tremenda película!

–¿Pero qué exageras, Matías?

–Es que no estoy exagerando. ¡Lo que me atrae es que la peli la haya filmado un español, Rodrigo Cortés, en tierras norteamericanas donde otros realizadores decían que era un proyecto imposible de llevar a cabo!

–Ah, ¿sí?

–Sí. Y no sólo eso, sino también que Rodrigo Cortés es alguien que realmente entiende de Cine y en este trabajo no dejan de elogiar su manera de mover las cámaras, de tratar una perfecta edición y de llevar a cabo un thriller lleno de adrenalina…

–¿Pero de qué va?

–Fácil: un hombre es enterrado vivo y digamos que la historia trata de relatar todo lo que le sucede dentro del cajón, todo lo que le hacen hacer –porque parece que lo metieron allí unos terroristas– y muestra todo lo que hace por salir. ¡Si lo pensamos fríamente es todo un film Hitchcockiano!

También lo que me llama la atención es la actitud de Cortés: un director que realmente cree que su trabajo es bueno (ok, puede ser bueno, pero él lo defiende hasta con las uñas). Es decir, casi todos los directores creen que su trabajo es bueno, sino no lo llevarían a cabo. Pero los hay que hacen trabajos por encargo y a veces no se van conformes con el resultado, u otros que luego de la crítica se tiran abajo y no hacen nada por salir adelante. –Como Charles Laughton con “The Night of the Hunter” (1955), que realizó una obra maestra y debido a la aguda e idiota crítica pensó que su carrera con el cine había terminado. ¡Terminado cuando era su primer trabajo!–. No, Cortés no es de esa clase de gente, por suerte. Y es que a veces no hay que hacer mucho caso de la crítica como bien hizo este con sus primeros trabajos. Pero no quiero extenderme en esto de irse por las ramas, y volviendo a “Buried”, en donde actúa Ryan Reynolds, dejo el tráiler y me voy esperando que en los próximos días anuncien el estreno próximo…

–Bueno, ¿pero a cuento de qué el título de este post?

–Es que justamente leía en un blog un artículo sobre como el cine se está muriendo. Claro, el autor sostenía lo contrario, pero un valiente comentario decía que “el cine no está muriendo, sino que lo están matando”. Al instante salté indignado: el cine está más vivo que nunca, lo que pasa es que está pasando de manos. Es decir, los países de grandes producciones están entrando en decadencia –especialmente en cuanto a ideas– y se está recurriendo a otros lugares, donde hay nuevos talentos y buenas ideas. Los que matan el cine son los mismos que no trabajan en él, que solo se dedican a hacer críticas y cuanto desastre causan. Pienso que el cine español en este momento está resurgiendo –aunque una parte no me agrade, pero la otra sí–, y va a tomar buen partido del cine mundial. ¡Por eso hablo de desenterrar el cine español! Ya de sobra sabemos que el cine español no es valorado en su tierra, sino fuera. ¡Y esto es terrible! Para mí, el cine español tiene mucho que dar y lo mejor sería que lo hiciera desde su propia tierra. No sólo Buried y Cortés son una muestra de lo que se puede ofrecer, hay que rescatar a Vigalondo, Urbizu, Balaqueró, Plaza, Bayona…

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Hereafter: ¿lo último de Clint Eastwood?

A los 80 años de edad y con su trabajo número 31 como director, Eastwood nos insinúa que todavía tiene mucho que contar. Recuerdo en cuando al recibir el Oscar a mejor director en el 2004, decía con una sonrisa “y este es recién el comienzo”. De hecho, después de Million dollar baby (2004), nos ha dejado cinco obras que lo dejan como uno de los cineastas más admirados de hollywood. En mi opinión, las más notorias son Changeling y Gran Torino, ambas del 2008.

Ahora nos trae Hereafter, un triller sobrenatural que cuenta la historia de tres personas y sus experiencias cercanas a la muerte. El reparto es encabezado por Matt Damon, quien ya trabajó con Eastwood en Invictus (2009). Las historias se barajan entre una periodista francesa que sobrevive al tsunami en el 2004 en Asia, un niño que pierde a su hermano gemelo en los atentados en Londres en el 2005 y un psíquico (Damon) que intenta extirpar sus habilidades…


La crítica ha sido bastante alentadora luego de que el film pasara por Festival de Toronto. Los periodistas apuntan que se trata de un trabajo diferente, lleno de intriga, desacostumbrado a lo que generalmente narra el director, tocando un tema de por si profundo y duro.


Les dejo el tráiler que me ha parecido bastante bueno. Nos muestra otra vez el estilo clasicista de Eastwood e incursiona en el estilo fantástico que no dejará de lado el año que viene, cuando nos entregue Hoover, con Leonardo DiCaprio.

PD: ¡atenti a la secuencia del tsunami!

lunes, 30 de agosto de 2010

Toy Story 3: y hablando de trilogías perfectas…


El otro día estaba pensando en esas trilogías que realmente se han distinguido por no bajar su calidad argumental e ir en aumento secuela a secuela dejando que su última parte sea verdaderamente la cereza de un buen postre. Algunas trilogías que podríamos barajar son “Back to the Future”, “The Lord of the Rings”… En un blog leía que la trilogía perfecta es nada más y nada menos que “The Evil Dead” de Sam Raimi. Ok, coincido con ello, pero acá no me voy a extender en analizarlo porque de hecho este artículo tiene otro fin (me comprometo a escribir una entrada sobre “The Evil Dead trilogy”).

Pero hablemos de lo que ahora nos interesa, de otro regalo de Pixar. Es también interesante comprobar como Pixar siempre se ha distinguido por guiones tan originales como profundos en sus temas. Que sus películas siempre puedan ser absorbidas por toda clase de público es extraño en este cine de hoy. Lo que muchos no entienden es que un film de animación no es sólo para niños, pero si es para adultos y para niños, entonces debe realmente ser potable para un individuo inocente. No voy a entrar en discusiones pero películas hay (que las hay las hay) que con comentarios con doble sentido se desvían hacia lo que no hace falta. Tengo mis teorías, pero no voy a hablar de eso ahora…

(—Concéntrate Matías, has venido a hablar sobre Toy Story 3. —Ok, ahí va de nuevo).

Y por fin pude ir a ver Toy Story 3. Ya con la escena inicial se me puso la piel de gallina. ¿Comprobé acaso que lo que veía me había marcado, a mi y a una generación entera? Recuerdo cuando vi la primera parte, no tenía ni ocho años. Ni siquiera me daba cuenta de que era la primera película de animación 3D de la historia del cine. Después Woody y Buzz se hicieron parte nuestra y sus frases y dichos quedaron grabados por todos lados y repetidos continuamente años después…

Me senté a ver la dos, rogando que no se arruinaran los buenos recuerdos. Con asombro descubrí un guión fresco y divertido, donde nuevos personajes ya comenzaban otra vez a ser familiares y formar parte de nuestra mente (¡en el fondo todos seguimos siendo niños!). Pero cuando vi la tercera parte, me encontré con un film mucho más oscuro que los anteriores: ahora los personajes realmente sufren. El argumento seguía siendo tan bueno como los anteriores y los chistes eran también muy apropiados, pero me encontré con una secuela mucho más seria. Y eso me gustó.

Una cosa que me interesó bastante fue la referencia a otras películas, a manera de homenajes. Lo que a primera vista se ve son clichés de diferentes géneros, como westerns, películas de espionaje, acción, aventura, las típicas escenas de planes arriesgados, incluso de películas de terror. En una escena me pareció que dejaron un tributo a “Back to the Future”. Mi hermano me comentó que en otra le parecía que había una referencia a “Terminator 2”. Incluso uno de los personajes hace alusión directa a los estudios japoneses Ghibli.

Es cierto, como oí comentar por ahí, la última escena me hizo recordar muchas cosas pasadas. Quisiera comentar realmente qué pienso de toda la última parte y el clímax, pero mejor les recomiendo que vean primero la película.

“Siempre estaremos juntos. Hasta el infinito… y más allá”.


miércoles, 4 de agosto de 2010

Inception: la paradoja Borgeana


Christopher Nolan se ha caracterizado por contar historias de manera complicada y casi siempre de un perfil más bien psicológico, intentando incursionar en la mente de los personajes, además de una manera característica para relatarlas siempre haciendo saltos en el tiempo y haciendo que el film sea más interesante. Si nos sorprendió con Memento, The Prestige y The Dark Night (y podríamos nombrar toda su filmografía) ahora vuelve a sorprendernos con un guión original en medio de una época en donde los remakes, segundas partes y adaptaciones de comics se hace casi sofocante.

La película trata sobre un habilidoso ladrón llamado Cobb (Leonardo DiCaprio) que logra meterse en los sueños y robar ideas. Su empleo lo ha llevado tanto a la fama como a una vida gris, ocultada por el trauma de un pasado oscuro. Ahora se le ofrece una oportunidad para redimirse: deberá intentar plantar una idea en una mente ajena en vez de robarla.

En realidad no he dicho nada sobre el argumento, y es que en verdad no quiero hacerlo: la película vale los 148 minutos que tiene. Nolan arremete con temas como las paradojas, los espejos, los laberintos, los sueños dentro de otros sueños, y los crímenes que se pueden llegar a cometer dentro de estos… Podríamos decir que es un film de ciencia ficción al mejor estilo Borgeano. ¿Me pregunto si Nolan habrá leído a Borges? (Cabe aclarar que el director estudió Literatura Inglesa. Si bien Jorge Luis Borges es argentino, su ascendencia de parte materna es inglesa y el autor es muy conocido en tierras sajonas de donde proviene el director).

Es interesante como la película en ningún momento baja el nivel de atención que exige al espectador y la tensión siempre va en aumento. Las secuencias en las que los sueños se entremezclan, logran alucinar al espectador con magníficos efectos que no se quedan en sólo mostrarlos, porque para Christopher Nolan lo primero es la historia.

El elenco es soberbio. A DiCaprio se le une Ken Watanabe (Cartas desde Iwo Jima, El último Samurái), Marion Cotillard (Enemigos públicos, Big Fish), la jovencísima Ellen Page (Juno), entre otros. Todos y cada uno convencen en el papel que realizan.

Como cosa interesante, nada más comenzar el rodaje, DiCaprio comentó que no entendía para nada el argumento de Inception. No sólo debe haber sido porque la película podría llegar a resultar confusa al mirarla, sino también porque esto durante el rodaje pudo haberse agravado (como todos sabemos la filmación de una película no es en el orden en que luego será montada o editada, sino en desorden teniendo en cuenta posibilidades de los sets, agenda de los actores y tantos otros contratiempos. Es una estrategia con la que se ahorra mucho dinero…) y además, según leí, Nolan no reveló todos los detalles de la trama sino que le pasaba a los actores trozos de lo que supuestamente era el guión.

Les dejo el tráiler para que vean de lo que hablo.