domingo, 27 de mayo de 2012

La metáfora en la obra de Victor Erice


Abordar el trabajo de Victor Erice parece a primera vista un trabajo fácil pero en realidad no lo es. Como punto de partida debemos decir que la obra del cineasta español es muy escasa y sin embargo muy rica en matices y de un significado profundo. Hasta el momento sólo ha realizado tres largometrajes además de algunos trabajos en conjunto con otros directores (en general extranjeros) y algunos cortometrajes. Debido a las temáticas que trata y el sentido que les da, Victor Erice muchas veces no ha sido comprendido y por eso mismo varios de sus proyectos no han visto la luz aún. Es el caso por ejemplo de “La promesa de Shanghai”, film que no llegó a realizarse pero que sin embargo su autor lo vendió como material escrito –guión y análisis varios- en diversos libros que se vendieron con bastante éxito.

De su opus vamos a tratar su parte más significativa es decir sus largometrajes. Erice llamó a su primer trabajo “El espíritu de la Colmena” (1973), luego le siguió “El Sur” (1983) y por último “El sol del membrillo” (1992). En este análisis sólo trataremos su primera y última obra por dos sencillas razones. La primera es porque he podido ver estas dos hace poco tiempo y están más frescas en mi memoria –el Sur la vi ya hace bastante- y la segunda es que justamente el Sur me parece una película no tan personal –en mi opinión- ya que parte de un libro ajeno a Erice (escrito por Adelaida García Morales) y con una temática que no me parece del todo conectada con él.

Es difícil poder elegir un solo tema para conectar la obra de Erice. Por ejemplo, uno podría utilizar simplemente la fotografía que el autor utiliza en sus films. Es un apartado muy extenso. Ya con esto y su significado se podrían escribir varios análisis. ¿Qué significado tiene para Erice la luz y los contrastes en cada una de sus obras? El inicio del Sur, cuando la luz va penetrando en el cuarto de la niña iluminándolo todo poco a poco. La escena sin duda está dotada de una belleza y musicalidad incalculable. O en El sol del membrillo es justamente ese sol que se cala entre las hojas del árbol para iluminar los frutos lo que hace que el film tenga punto de apoyo y pueda avanzar. Pero sobre esto hablaremos más adelante.

Para no adentrarme en otros temas quiero referirme concretamente al metaforismo que cubre las películas de Erice especialmente en su primer trabajo y el último. Una de las características que me llamó más la atención es que en estos siempre está presente la sensación de que los personajes viven una vida apartada –no literalmente-. Es decir, conviven con otras personas, familiares, etc., pero sin embargo siempre tienen momentos en los que necesitan apartarse y analizar el mundo que les rodea. En El espíritu de la colmena no sólo la niña protagonista necesita alejarse de la sociedad para entender a ese espíritu –que al principio es metafórico pero al final, si bien no pierde este tono, se convierte en algo más palpable-, también su padre es un hombre que se encierra en su cuarto para meditar y escribir. En El sol del membrillo es el pintor quien se aparta del mundo para quedarse junto a su árbol preferido y allí observarlo para poder retratarlo. Es interesante que Fernando Fernán Gómez, quien hace de padre de la niña en El espíritu de la colmena, cuando recibió el guión para su lectura no entendiera en lo más mínimo su argumento y su forma de narrar. En una entrevista que tuve la oportunidad de ver el actor lo decía con suma sinceridad “no entendí el guión”. Cuando le comunicaron esto a Erice él contestó que estaba bien, que el que lo tenía que entender era él, como director. Luego Fernán Gómez aceptó el trabajo. Esto no denota dejadez por parte del actor –ni podría atreverme a decirlo ya que hablamos de uno de los mejores actores españoles que han existido- sino que demuestra y deja muy claro que el film era totalmente una obra personal y que su autor era el único que podría dotarla de significado. De un significado poético, claro.

Ya en el título de “El espíritu de la colmena” encontramos entrelazada una metáfora. El inicio con el protagonista entre las colmenas es sólo base para que en sus poemas le dé sentido a la historia. En cambio el espíritu toma otro rumbo ya que parte del supuesto espíritu que ven las niñas en la película de Frankenstein, donde Boris Karloff encarna al monstruo. Ese monstruo aparecerá al final para encontrarse con la niña. La escena es sumamente poética y también mágica debido a su tono fantástico. Pero si regresamos algunos fotogramas atrás, el que la niña crea que si ella es buena el espíritu no le hará daño y lo podrá ver, le hace enternecerse con el soldado herido y darle lo que tiene: un poco de comida y ropa. El fin del soldado tiene aún más sentido. El que la niña le haya regalado el saco del padre, en donde estaba su reloj, le hace ver a este –luego de la ejecución- que ese soldado también pudiera haber sido su hijo –que todavía no volvía de la guerra-. La niña, confundida y desorientada luego de ver la sangre y no a su espíritu, corre lejos, se adentra en la noche y es junto al lago donde se le aparece el monstruo de Frankenstein. El shock de todos estos hechos le hará perder el habla por un tiempo.

Es interesante saber que el guión original para “El espíritu de la colmena” estaba destinado para una película de terror. De hecho, el film posee todos los elementos necesarios para un trabajo de esta índole e incluso el fantasma que viera la niña funcionaría de forma estupenda. Pero como generalmente sucede, a falta de presupuesto, los autores decidieron hacer una versión un poco más real y de este modo evitar los problemas propios de una producción mayor. Y es justamente aquí donde entra la mano de Erice y su poder para contar de una forma muy poética una historia que es totalmente entrañable y de una carga emocional gigantesca. Quizá el film de terror pudiera haber sido excelente, pero el que esos mismos elementos hayan sido adaptados para formar esa metáfora que forman el espíritu y la colmena –retratada también en los poemas y al fin conectada con la situación vivida ya casi al final del film- es algo valiosísimo y de un poder enorme.

En “El sol del membrillo” la luz juega un papel imprescindible pero no en cuanto a la textura visual del film –como en los trabajos anteriores del autor- sino en el significado que esta tiene cuando bañan de color a los membrillos. De hecho, el film es concebido como una clase de documental y por eso mismo el trabajo fotográfico y de color no es tan cuidado como en sus otras obras. “El sol del membrillo” sigue el trabajo de un afanado pintor que intenta retratar un árbol de membrillo. Asistimos a su ardua tarea desde el principio. Vivimos con él la preparación, la espera y el proceso. En el inicio se hace algo aburrido acompañar esto pero a medida que el film avanza y comenzamos a comprender el fin que persigue el pintor, todo se va haciendo más interesante porque ya no es un simple trabajo o pasatiempo sino que el pintor intenta lograr no una obra concreta sino un matiz que halló en la naturaleza. Matiz imposible de retratar como luego se dará cuenta. Tiempo atrás había visto cómo el sol se colaba entre las hojas e iluminaba a los membrillos. Era cosa de un par de minutos, un momento extraño y mágico tan corto y a la vez tan dotado de sentido y poesía que para el pintor retratarlo era su cometido. Lo intenta, se prepara con ahínco y pese a las inclemencias del tiempo está allí, día a día en el mismo sitio –si llueve bajo el amparo de una carpa-, a veces en conversación con un amigo pero siempre avanzando sobre su obra. Sin embargo en un momento se da cuenta que es imposible lograr lo que quiere. Es evidente que el tiempo pasa y por tanto las cosas cambian. El color que él había visto en el membrillo iluminado por el sol era tan particular como corto su tiempo de vida. El árbol, a la espera de ese retrato, envejece poco a poco conforme pasan las estaciones. El autor se da cuenta de su trabajo –no inútil- pero imposible. Deja a un lado su pintura al óleo y decide hacer un dibujo a lápiz. Y ahora podemos hablar de la metáfora que hace el film y que Erice explicó en varias ocasiones. En primer lugar, lo que intenta retratar el autor es que las cosas buenas, las cosas valiosas, tienen un tiempo y hay que esperarlas. “Lo bueno necesita tiempo”, dice Erice. En segundo lugar que muchas de esas cosas, tal vez los mejores trabajos que uno pudiera haber hecho, nunca han sido terminados. Son obras inconclusas según Erice. Para él cada uno de sus films es algo inconcluso, como “El sur” cuya segunda parte no vio la luz, o como “La promesa de Shanghai” que sólo quedó en un texto escrito. Para Erice el que el pintor no pueda terminar su cuadro tiene un significado muy personal  e incluso en cierta forma toma más fuerza al final del film cuando relata el sueño y el autor se duerme-muere. El membrillo también muere, llega el invierno y las hojas caen.

“El sol del membrillo” fue una película que en diversas ocasiones me recomendaron. Visionarla no es tarea fácil: hay que entender su verdadero sentido y acompañar la obra del pintor. Muchos críticos cinematográficos creen que se trata de la mejor película jamás filmada. Esto me hizo detenerme mucho más en su análisis. Si la sentencia es o no exagerada, es una cosa, pero el que su significado y mensaje sea tan extenso la hace una película inabarcable y sin duda una obra maestra.       

lunes, 30 de abril de 2012

De nombres, cowboys y aliens…

Ayer vi por fin Cowboys &. Aliens, película que me llevaba esperando bastante tiempo pero por diversas razones no le pude hacer un espacio. En el fondo, me repelía un poco la idea de la película… Sí, me repelía porque me sonaba a algo muy, muy comercial, con un argumento sin sentido alguno y al fin y al cabo una pérdida de tiempo sin más. Pero por recomendación de algunos amigos decidí a emprender la tarea. 

Valió la pena. La película es totalmente aceptable y tiene grandes momentos. Además, ya sólo los nombres del reparto son razón de peso para verla. El film cuenta, obviamente, un ataque alienigena en una sociedad en la que, en el cine, pocas veces –o nunca- se había intentado juntar. Que los extraterrestres ataquen a nuestra sociedad moderna es algo archiconocido. Ubicar eso mismo en el lejano Oeste es una idea bastante ingeniosa. Es lo que hizo H. G. Wells en su libro “The War of the Worlds” –un ataque de otro planeta en la sociedad londinense a principios del S. XX.- que luego Spielberg –para decepción de muchos- adaptó en un ambiente trilladísimamente contemporáneo. “Cowboys &. Aliens” tiene una historia interesante, bien contada que, si bien se adivina a la legua, no cansa, mantiene entretenido y deja mucho por la calidad de sus personajes. Y quizá es eso lo que más me gustó de la película: la evolución de cada uno de sus personajes. 

Advertencia: de ahora en más, todos serán spoilers, por tanto si no han visto el film… vayan a conseguirlo… 

Los personajes que comienzan siendo odiosos, poco a poco van mutando a entrañables personas conforme ellos, y nosotros, descubrimos cómo son realmente. Dolarhydel, interpretado por Harrison Ford, en un principio es un déspota vaquero dueño de tierras y gran cantidad de ganado. La pérdida de su hijo, Percy, le hará conectarse con otras personas para ayudar y ayudarse. Ahora tomemos a Jake, el protagonista que protagoniza Daniel Craig. Al inicio es un criminal que, por razón desconocida, no recuerda su penoso pasado al igual que todos sus delitos. Este es justamente el punto para que él pueda decidir si en verdad quiere ser lo que fue, con todo su pasado, o revertir todo aquello y comenzar de nuevo. Me quedo con una frase que le dice el predicador a punto de morir: “en el fondo eres una buena persona. No es importante lo que fuiste, si no lo que eres”. Parecen frases algo acarameladas pero al diablo con ello si nos hacen detenernos y pensar un poco sobre nuestra vida. La película está claramente dirigida a eso: a demostrar cómo una persona puede cambiar, cómo grandes acciones pueden desviar el curso de nuestra historia y cómo todos en el fondo buscamos el bien. 

Además de estos personajes en los que vemos un cambio no hay que olvidar el increíble giro que significa la verdad sobre Alice (Abigail Spencer). El que venga de otro planeta y que haya tomado forma humana para así poder mezclarse resulta, en el punto en que es develado, algo fuera de sitio, pero sin embargo es perfecto teniendo en cuenta el desenlace final de la historia. 

La película, podría pasar –sobre todo en su primera mitad- como un western –y de los buenos-. Las tomas de paisajes desérticos al igual que la escenografía es –aunque modesta- muy creíble y atractiva. Ya girando hacia la segunda mitad, nos encontramos con el relato de ciencia ficción pura y dura. Pero lo bueno de todo esto es que los protagonistas son mucho más escépticos que si por ejemplo lo mismo pasara en este tiempo. Y por tanto, el enfrentamiento entre la raza humana y la alienígena es un poco más interesante. 

Sin embargo, lo que no puedo entender y fue lo que me molestó durante toda la película, fue el título de la misma. Por qué razón vinieron a ponerle Cowboys &. Aliens, un título tan nerd y fantasioso que a primera vista espanta. Es obvio, de eso trata el film, pero ponerle ese nombre en mi opinión no es del todo acertado. Cuando pensaba esto me acordaba de un comentario que hizo Andrés Borghi en Facebook a raíz del nombre de Abraham Lincoln: Vampire Hunter–dicho sea de paso también nombraba la película que hoy nos ocupa-. Decía Borghi que tales películas están tratadas de forma muy seria y sin embargo el nombre las hace parecer funcionales solo para un ambiente como internet: plagado de cosas que muchas veces desentonan. Digo yo, ¿no hubiese sido mejor ponerle un título algo más metafórico, que no diga directamente de qué va el film? Ponerle Cowboys &. Aliens es tan tonto como ponerle “James Bond contra Marte”. Entiendo que el título es comercial, pero incluso algo tan chirriante como “Demonios de otro planeta”, “Los demonios del oro”, simplemente “Demons” o “Venimos por el oro” –los que hayan visto el film entienden, claro, que los vaqueros les llaman “demonios” y que además ellos vienen por el oro- son más ingeniosos e intrigantes que el título que fue elegido.


sábado, 17 de marzo de 2012

The Thing, conexiones temporales y sus consecuencias

Poco más de cien años de cine y no alcanzamos a verlo todo. Es imposible, es demasiado. Los jóvenes, nos conformamos con vislumbrar sólo la última parte, la que nos toca. En un pasado no vivido y no por eso menos ansiado, se quedan los trozos de celuloide que jamás vimos. Estamos ciegos de vertiginosos efectos especiales que agregan realidad, pero a veces roban contenido. Una que otra obra puede impactarnos: lograr combinar una buena historia y efectos que estén a su altura es difícil pero no imposible y hay que confesar que a veces se logra, pero pocas. Sin embargo, nos olvidamos con frecuencia de otras épocas donde una escena realizada con animatrones resultaba alucinante y ahora nos parece anticuada. El ejercicio es difícil: intentar mirar ese pasado desde nuestro tiempo, plagado de tecnología, pero intentando suponer que vivimos en ese tiempo y que pertenecemos a esa parte concreta de la historia. Así, nos colocamos en aquella época, y el film nos sorprende, nos hace temblar, volver a vivir.

Con The Thing me pasó algo extraño: conecté dos épocas –la mía y otra que está tan alejada que me es ajena- tan perfectamente que me pareció vivir un espacio-tiempo continuo, mejor dicho simultaneo, sin cortes ni parpadeos interferenciales. The Thing (Matthijs van Heijningen Jr., 2011) fue sin ir más lejos una de mis mejores películas de ciencia-ficción-terror. El ritmo era perfecto, la trama interesante y la puesta en escena impecable. Ya de por sí el tema de la-cosa-imposible-de-describir y sus varias formas deformes y asquerosas me resultaba sorprendente y llamativo. Que no se entienda mal: no estoy haciendo culto a lo deforme sino que la cosa, como Cosa, es un personaje tan explotable y perfecto que podría seguir alimentando miles y miles de historias. El hecho de que (cuidado con los spoilers) un ser intente copiar a otro ser para así ocultarse y atacar en el momento preciso es escalofriante y más aún si cuando se muestra saca tentáculos por todos lados y camina a cuatro patas con el cuello quebrado.



Tan alucinado quedé con este film que, movido por la curiosidad y el ánimo de otros amigos, me fui a buscar el que pensaba había sido el origen y fuente primera de este remake moderno. Por el año 1982 encontré cierto film de John Carpenter que lleva exactamente el mismo título. [Supongo que conocerán a Carpenter: sujeto interesante y extraño, “Hallowen (1978)” no me pareció muy buena, sin embargo guardo un buen recuerdo de “Escape from New York (1981)”]. Lo que yo esperaba ver era exactamente la misma historia, o tal vez lo que había sucedido antes de los sucesos narrados en The Thing (2011). En cambio (aviso: lo siguiente es un spoiler. Si no quieres saber de qué van las películas, sáltate este párrafo), descubrí que The Thing de Carpenter continúa la historia de The Thing de Matthijs van Heijningen Jr. Al final de esta última hay cierto epílogo que se entremezcla entre los créditos donde vemos correr a un perro siberiano. Esa situación, es la que da inicio a The Thing de Carpenter. La versión de 2011 era al fin y al cabo una protosecuela de la de 1982.



La de Carpenter contiene un ritmo y una puesta en escena tan buenas como la versión del 2011. El film, para nada ha envejecido con lo que la continuidad entre los sucesos es perfecta. Las escenas de Carpenter son tan escalofriantes como en la nueva versión si bien las tecnologías han cambiado rotundamente. En la primera vemos perfectos y creíbles animatrones, en la otra, efectos digitales espeluznantes. Una de las cosas que más me gustaron fue que en la versión de 2011 los escenarios y sucesos están presentados de manera tan fiel a lo que sucederá en el film de 1982 que el tributo de una a otra es claro y excelente. No hay duda que Matthijs van Heijningen Jr. tenía muy claro lo que debía hacer, y lo hizo estupendamente bien.

[Nota: The Thing (1982) es a su vez un remake de The Thing from Another World (1951) pero esta, ha quedado opacada por el tiempo y la sombra de sus sucesoras].

martes, 8 de noviembre de 2011

Super 8 y lo que nos deja el buen cine

Ya el cartel de la película prometía un retorno a lo que alguna vez vivimos, a eso que nos hacía disfrutar cada toma, emocionarse junto con los personajes y estar dentro, con ellos. Quizá aquel que se dedique al cine, sentirá muy de cerca esta película y especialmente aquel que alguna vez haya filmado algo sin recursos pero con la ayuda de amigos.

Super 8 nos cuenta la historia de un par de amigos que intentan filmar una película de zombies para un festival. El protagonista Joe Lamb, interpretado por Joel Courtney, es un chico que pierde a su madre y debe vivir con su padre, un policía de pueblo…

-Estás dando vueltas. ¡Sólo dime qué es lo que te gustó de la película!

Ok, ahí voy. Super 8 es un reflejo de lo que todo cineasta consagrado tal vez hizo y además, y más precisamente, una muestra de lo que los cineastas –aunque no profesionales- intentan hacer: una película intentando poner lo mejor de sí y que por esas casualidades de la vida, sale mejor de lo que pensaban. Pero ahí está el problema: la historia de Joe y sus amigos es sólo el escenario en el que se entremezclan un montón de historias, además de la “principal” de la que hablaremos en los spoilers. Y es que cada uno de los personajes están tan bien trabajados que llegan a ser reales y muy entrañables para el público. No sólo hablar de Jackson Lamb, padre de Joe interpretado por Kyle Chandler, un policía que perdió a su esposa y debe educar solo a su hijo o su vecino Louis que –mejor no cuento-, sino también del grupo de amigos: el director que como un pequeño dictador intenta sacar adelante su película, el loco chico de los explosivos, el estrella de la película que si bien sus diálogos denotan una persona muy inteligente y capaz, en la vida real es lo contrario –esteriotipo de los actores en general- o el que sólo ayuda, uno más. Pero todavía más entrañables son la pareja protagonista: Joe que dará todo lo que sea para que su amigo termine la película y Alice, la chica que se agregará al equipo y convencerá con sus actuaciones tan creíbles como lacrimosas que vive una triste vida con su padre alcohólico. Todos y cada uno son un mundo aparte y la unión de todos forma una historia muy rica, llena de ideales, entrega hacia el otro y perdón.

-Abrams...

Sí, conocemos a J.J. Abrams, el director del film que hoy nos ocupa, por películas como Star Trek XI o Misión imposible III, pero especialmente por ser el creador de Lost. En Super 8 demuestra no sólo su capacidad de contar historias, de escritura sin ir más lejos, sino también su visión particular de filmar una toma –cosa a veces difícil de encontrar- su perspectiva de las cosas y los tributos hacia sus maestros. Super 8 mantiene la historia pendida de un peculiar suspense, revelando muy poco hasta llegar al momento justo donde deben ser enseñadas las cosas. Todo ello alimentado por graciosos diálogos de chicos que intentan salir de su niñez. Es interesante ver qué te muestra Abrams en cada una de las tomas y cómo te lo muestra. Manejar a un grupo de niños –cuatro o más- para que se acomoden en un cuadro y resulte algo natural es algo difícil y Abrams lo sabe hacer y lo mejor, varias veces. Los movimientos de cámara son muy acertados y soberbios pero sin caer en la exageración. Hay grandes escenas como la de la gasolinera o la del autobús, pero la que más llega al fondo –en todos sus aspectos- es la de la filmación en la estación de trenes. Allí vemos por vez primera la actuación de Alice y nos sorprendemos por lo que hace y cómo lo hace. Luego seguirán las sorpresas que ahora no revelaré, pero siempre se mezclan los comentarios atinados de los personajes del reparto. Una gran escena y unos jóvenes actores con un potencial increíble. O la escena de...

-¡Espera, espera, tío! ¡Me estás contando todo!

-Pero si ni siquiera he dicho el final...

-Da igual, con todo lo que has dicho no hace falta tener un apartado de spoilers.

-Ok, sin spoilers entonces.

-Prosigue.

Hay algo realmente curioso que por un lado puede resultar interesante y novedoso para algunos y por otro lado desilusionante para otros. En el trailer, pudimos ver la escena de una camioneta que se detiene en las vías de un tren con una espectacular coleada, luego una toma subjetiva del rodado yendo a gran velocidad contra el tren, el choque y luego unos golpes en un conteiner. Espectacular, increíble, buenísimo. Sin embargo, en la película eso no aparece.

-¿Cómo que no?

Es decir, aparece pero todo visto desde otro punto de vista, desde la perspectiva de los chicos que se encuentran cerca. No sé si es capricho del director –y se lo agradezco- pero este ejemplo es una de las cosas que realmente me gustaría ver más a menudo. Estamos acostumbrados a que los trailers nos revelan demasiado de la película, incluso a veces nos dicen cuál es el meollo del asunto y por qué no, el final. En el trailer de Super 8 hemos visto una historia pero en la película vemos otra –ok, la misma- pero desde otro sitio.

-Interesante.

Dejo el primer teaser:



Sí. Además, hay otros pequeños detalles que tal vez se pueden escapar, pero forman parte del universo Abrams. Ejemplo 1: en la película que filman los chicos, hablan de una tal fábrica de Químicos Romero. Esto será lo que ocasione la presencia de zombies. Es una referencia directa a George A. Romero, creador de la temática de los muertos vivientes con su comienzo por allá en los años ’68 con “Night of the Living Dead” y sus futuros reciclajes. Más allá de si sus trabajos son o no bien valorados, Romero ha sido inspiración y punto de inicio para numerosos directores. Ejemplo 2: sabemos que la película fue producida por Steven Spielberg y también se dice que este fue gran “maestro” del primero –no de manera directa sino a través de sus películas-. Bueno, en la película podemos ver algunas tomas que nos recuerdan a Spielberg y más concretamente a su película E.T. En el tráiler podemos ver una bicicleta que dobla una calle. Estoy casi seguro que se conecta con las escenas de Spielberg. Sin embargo, más allá de las conexiones, creo que Abrams es un brillante ejemplo de lo que son los tributos pero además creo que Super 8 supera con creces a E.T. Cuando la veáis sabréis por qué.

Nota: disfrutaréis mucho los créditos finales.

Ah, el trailer 2:



lunes, 18 de julio de 2011

The Dark Knight Rises, teaser!!!


Por fin, y pese a las dudas, ya podemos ver el teaser de The Dark Knight Rises, última parte de la trilogía de Batman a cargo de Christopher Nolan. Sin embargo deberemos esperar hasta el 20 de julio del 2012 para verla...
Como siempre, Nolan mantiene una campaña publicitaria muy lenta y eficaz. Como es obvio, se sabe muy poco del argumento y como también sucedió con Inception, este teaser nos revela muy poco. En el teaser podemos ver algunas imágenes de las dos primeras entregas y a Jim Gordon en un hospital pidiéndole a Batman su retorno a Ciudad Gótica. En la versión que se había filtrado por internet hace unos días -filmado en la premiere de Harry Potter 7- no se alcanzaba a ver el plano final de Batman en una supuesta lucha...
Sólo para recordar, hará cosa de un mes pudimos ver la primer imagen del villano conocido como Bane -en latinoamérica Nefasto- interpretado por Tom Hardy. En el teaser podemos verlo de manera muy rápida, en un plano muy cerrado. Esto no hace más que acrecentar nuestra expectación. Dejo la primer imagen de Bane.El lunes pasado, apareció el primer póster oficial que también he colgado en esta entrada.
A disfrutar del teaser y a comerse las uñas con la espera!

sábado, 16 de julio de 2011

Remake de »The Evil Dead«

Hace un par de años meses comenzó a circular el rumor de un remake del famoso film de culto »The Evil Dead« (1981) de Sam Raimi. Recordemos que este fue el primer largometraje del afanado director de “Darkman” (1990) o “Spiderman” (2002-2004-2007). Siendo de bajo presupuesto, el film de terror superó las expectativas e impactó al público. En Rotten Tomatoes posee un 100% de comentarios »frescos« y su segunda parte e incluso la tercera, siguieron caminos parecidos siendo hoy una de las trilogías de culto más aclamadas.
—Dí algo en español Matías:
—Está bien. »The Evil Dead« llegó al mercado hispanohablante como: Posesión infernal (España), El despertar del diablo (México), Diabólico (Argentina) y Muerte diabólica (Perú). »Evil Dead II« (1987) —que ya era un remake de la primera— llegó como Terroríficamente muertos (España), El despertar del Diablo 2 (México), Evil Dead 2: Noche alucinante (Argentina) —quizá la más conocida— y Los muertos diabólicos 2 (Perú). La tercera y última parte »Army of Darkness« (1993), también dirigida por Sam Raimi, no sufrió tantos reveses traductológicos y llegó única y simplemente como »El ejercito de las tinieblas«. Esta parte, no se mostraba tan fuerte como las demás, excesivamente gore, sino que se trataba de un giro épico abierto a un público más amplio.
—Prosigue.
—Bien. Por el año 2009 un cortometraje uruguayo de ciencia ficción arrasó con su número de visitas en youtube y llamó la atención de algunos estudios de Hollywood. El corto, fue el resultado de 6 meses de trabajo y 500 dólares, que le valieron a su director Fede Alvarez, el sueño —imposible—hecho realidad de todo director joven. Uno de los muchos interesados fue Sam Raimi...
—¡Ah, ahora entiendo!
—Sam Raimi le ofreció 30 millones de dólares para dirigir un largometraje basado en su corto. Alvarez estaba por estallar. Sin embargo, las cosas cambiaron un poco. El proyecto de ciencia ficción sigue en pie, sin embargo, Sam Raimi quiere que Fede Alvarez dirija un remake de »The Evil Dead« antes de la superproducción ya mencionada. Como es de esperar, el largometraje de terror, estará bajo el sello de Ghost House Pictures, la productora de Sam Raimi y Robert Tapert.
Pero volvamos a Uruguay. El corto llevó el nombre de Ataque de pánico! (2009). Lo dejo para los que todavía no lo conocen:

Como ya dije, la adaptación de este trabajo tendrá que esperar. Ahora sólo nos queda esperar el remake de terror de Fede Alvarez.
Y para recordar buenos tiempos, dejo el tráiler de “Army of Darkness”:

martes, 12 de julio de 2011

Rec Génesis y lo que nos espera

Voy a ser sincero, uno se vuelve fanático de lo bueno, y aunque a veces las cosas se deformen y no respondan a lo que en un principio eran, uno no pierde el gusto por esas cosas. Con la expectación que está creando “Rec 3, Génesis” –película que no me pienso perder- me he puesto a retomar y analizar de nuevo esta brillante obra maestra que ha llegado a ser la franquicia española más exitosa y obviamente más rentable.

Antes de comenzar por el principio, como debería, voy a adelantar lo que nos espera en los próximos años y lo que está sucediendo en estos momentos. Cabe recordar, para los que tal vez no lo sepan, que “Rec” vio la luz y su éxito por el año 2007 y que su secuela, apareció en el 2009. Ambas cintas fueron dirigidas conjuntamente por Jaume Balagueró y Paco Plaza. Bien, lo que se sabe es que se esperan dos partes más y que la tercera se estrenará este año con el nombre de “Rec 3, Génesis” bajo la dirección de Paco Plaza. La misma intentará contar dónde se originó la… ¿infección? que es tema central de la primer parte. A diferencia de sus predecesoras, esta precuela protosecuela no será filmada cámara en mano, a la manera de falso documental, sino que tendrá las características y técnicas fílmicas de una película convencional sin perder, claro está, el estilo de terror que caracteriza al conjunto. La historia gira en torno a un casamiento donde se desata el virus demonio (?). Ya se ha concluido con el rodaje y se espera con gran expectación algún primer teaser o tráiler. Según cuenta su director y Jaume Balagueró (que no se separa del proyecto sino que toma parte como productor), la cinta no pierde ese sarcasmo y humor negro que ya vimos en las entregas anteriores. Ya el primer póster oficial –que colgué al principio del post- nos avisa con una lágrima de sangre, lo que nos tienen preparado: “el día más feliz de mi vida”.

La cuarta parte, llevará el nombre de “Rec 4, Apocalipsis”, pero la dirigirá Jaume Balagueró y Paco Plaza será el productor. Rec 4 contará lo que sucede después de Rec 2. Aunque todavía no hay una sinopsis oficial, me juego a decir –aunque ya es obvio- que la cuarta parte contará –cuidado, esto sería como un spoiler- como Ángela Vidal sale del edificio y lo que sucede fuera. Después, una infección apocalíptica en Barcelona, muchos zombies y mucha acción.

Ahora volvamos al principio. Antes que nada quiero a visar que todo lo siguiente, será un análisis sobre Rec y Rec2. Por tanto, aquellos que no hayan visto algunas de las partes, no se enojen con algunos spoilers –hablo de develar el argumento-.

Uno de los aciertos más meritorios de Rec es no partir de la idea idiota de “cintas encontradas”, “basado en hechos reales”, etc. que ha sido utilizado y reutilizado los últimos años. Rec, es un falso documental que se sirve de esta técnica simplemente para acercar al espectador a la situación tensionante por la que pasan los protagonistas. El ritmo de la película es trepidante y muy dinámico. Pasa de ser un documental nocturno a una masacre de edificio barcelonés. Los personajes están muy bien logrados y la actuación de Manuela Velasco, como la periodista, es muy convincente y creíble –en Quarantine (2008), remake norteamericano, la inmensa mayoría de las actuaciones dejan mucho que desear…-. Hay escenas realmente increíbles, donde el espectador se mantiene con el corazón en la garganta y lo mejor es que el ritmo no se detiene. (Cuidado, ahora van algunos spoilers): por ejemplo la tremenda escena de la caída del bombero, el primer asalto de la vieja, o toda la escena final donde aparece Medeiros… Es odioso comprobar que el remake norteamericano, no agregó nada ni mejoró nada de lo original. La mayoría de las escenas y tomas, están hechas exactamente como la cinta original, sin cambiar ángulos. Sólo basta con ver el tráiler.

Rec 2 surgió… a pedido del público. La primera tuvo un impacto tan fuerte que la gente –y los críticos de cine también- no se cansaban de pedir una segunda parte. Ambos directores aceptaron el reto y desarrollaron otra historia, un poco más complicada, pero que sin embargo, fue un tanto aburrida… Duele decirlo, pero Rec 2 a veces cansaba. Ya el argumento flaqueó por algunos lados. Supuestamente al final de la primera entendíamos que había una infección –una especie de rabia- que se transmitía a través de la saliva o la sangre y que ciertas personas, tiempo atrás, habían creído que se trataba en realidad de una posesión diabólica. En la segunda parte, nos encontramos que en verdad se trata de posesiones diabólicas. Pero esperen: ¿ahora se puede transmitir al demonio a través de la saliva o la sangre? La cosa no cerraba del todo bien.

Si reflexionamos un poco, lo mismo sucede en The Evil Dead (1981) de Sam Raimi, pero en esta, la historia tenía como punto central la posesión infernal… que se transmitía por alguna mordedura, etc. En cambio en Rec, lo que se sabía era que se trataba de una infección, y replantear que se trata de una posesión demoníaca suena medio forzado.

Pese a esta fisura, Rec 2 fue una espectacular segunda parte que superó con creces las expectativas de los fans. Paco Plaza y Jaume Balagueró, querían esta vez centrarse más en la acción, y lo hicieron. Vivimos una real masacre con escenas muy bien logradas. Hace falta recalcar el trabajo impecable de sonido realizado en ambas partes y que en la segunda es aún mejor. Ya no observamos una sola cámara sino nueve… Contamos GEI (Grupo Especial de Intervención), seis personas provistas de cámaras personales, más una; luego la de los periodistas y la de un grupo de chicos… Y justamente toda la historia relacionada con estos chicos que se infiltran en el edificio, es la más tonta y absurda. Sin embargo, la película vale sino es por su conjunto, pero si por escenas tremendamente espectaculares como la de Jennifer o algunos ataques varios, o la escena final…

Sigo convencido de que se trata de una gran franquicia y de cine español del bueno, el de género, y además de culto. Pero la segunda parte siempre me deja un mal gusto, pese a sus aciertos. En Génesis, habrá cambios, y estoy convencido que para mejor. Por el momento, sigo día a día las novedades y con ansias espero el primer tráiler. Ya veremos que nos depara el futuro…

Para no olvidarnos de esos buenos momentos, les dejo un video que recuerda ambas primeras partes en una edición que te muestra todo!

Nota: no apto para cardíacos.